Alianza entre Jefas de Hogar y UCR está CONQUISTANDO Guanacaste

En el vibrante Pacífico norte de Costa Rica, donde el sol besa la tierra seca y la naturaleza se muestra en su máxima expresión, está germinando un movimiento que va más allá de la belleza escénica.
Las comunidades guanacastecas, cuna de una profunda tradición agrícola, están viendo cómo la innovación y el poder femenino se unen para forjar un nuevo camino hacia la sostenibilidad y el desarrollo local.
Este cambio silencioso, pero poderoso, tiene como protagonistas a tres mujeres ejemplares, jefas de hogar, que están demostrando que el futuro del turismo y la alimentación saludable en la región se cultiva con propósito.
Su esfuerzo no solo se traduce en productos frescos de altísima calidad, sino en una visión regenerativa que fortalece el tejido social y económico de sus comunidades.
El Significado Profundo de «Najui»: Una Conexión con la Tierra
En el corazón de la operación turística de Reserva Conchal, división de hospitalidad de FIFCO, se encuentra una iniciativa que encapsula esta transformación: la Huerta Najui.
Este nombre, que en lengua Chorotega significa «mujer», es un homenaje cargado de simbolismo a las profundas raíces culturales de Guanacaste y al espíritu indomable de sus habitantes.
Filenia, Claudia y Carolina son las líderes que dan vida a este proyecto agroecológico único. Con una dedicación admirable, han convertido este espacio en un modelo innovador de agricultura que promueve la seguridad alimentaria local y, crucialmente, impulsa la participación activa de mujeres en actividades productivas y sostenibles.
De Residuos a Riqueza: El Impacto de la Economía Circular
La Huerta Najui no es una simple parcela; es un eslabón vital en la estrategia de economía circular de la compañía. ¿El secreto de su crecimiento y frescura? El compost.
Todos los residuos orgánicos generados en el complejo se procesan en su Centro de Valorización y regresan a la huerta en forma de nutrientes, cerrando un círculo virtuoso que minimiza el desperdicio y maximiza la calidad de los cultivos.
Esta producción local de vegetales, hierbas aromáticas y, de forma destacada, flores comestibles, se destina directamente a los menús de los prestigiosos restaurantes Neenda, The Westin Reserva Conchal y W Costa Rica.
El resultado es una trazabilidad inigualable y la promesa de que cada platillo servido está impregnado de la frescura y el sabor de la tierra guanacasteca.
Flores Comestibles: El Toque Gastronómico Innovador
El proyecto ha puesto especial énfasis en la innovación gastronómica. Durante el último año, el cultivo de flores comestibles se ha convertido en una carta de presentación, superando las 4.000 unidades producidas. Esta proeza fue lograda en colaboración con Luciana Angulo, estudiante de la Universidad de Costa Rica (UCR), quien aporta conocimiento técnico especializado.
Este éxito ha impulsado la exploración de nuevas especies, como la clitoria blanca, y la inminente ampliación de la casa malla principal. La constante capacitación, de la mano de ingenieras agrónomas de la UCR, asegura que las colaboradoras se mantengan a la vanguardia en prácticas agrícolas, manejo de plagas y gestión de cultivos.
El Empoderamiento que Transforma la Comunidad
Para Gabriela Meza, gerente de Sostenibilidad de Reserva Conchal, el proyecto trasciende el ámbito productivo. “Najui es mucho más que una huerta: es un ejemplo de cómo la sostenibilidad puede empoderar personas y transformar comunidades,” afirma Meza.
La iniciativa ha logrado crear empleo digno y estable para mujeres de la zona, dotándolas de independencia económica y fortaleciendo sus capacidades técnicas y de liderazgo.
Es un modelo de turismo responsable y regenerativo, donde la inversión social y ambiental se convierte en un auténtico motor de desarrollo para el bienestar humano y la regeneración del tejido social de Guanacaste.
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