Álvaro Ramos acusa sabotaje y señala a figuras liberacionistas

Álvaro Ramos, candidato a la presidencia por el Partido Liberación Nacional ha encendido la polémica política al denunciar públicamente un supuesto sabotaje en su contra, apuntando directamente a los dirigentes liberacionistas Antonio Álvarez Desanti y Roberto Thompson.
En una declaración sin precedentes, Ramos aseguró que enfrenta una campaña orquestada con fines personales y políticos, vinculada a su decisión de lanzarse como precandidato presidencial.
Acusaciones contra Antonio Álvarez Desanti y Roberto Thompson
Según Álvaro Ramos, existe una campaña sistemática que busca deslegitimar su figura y obstaculizar su incursión política. Las acusaciones apuntan a dos veteranos del Partido Liberación Nacional (PLN):
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Antonio Álvarez Desanti, expresidente de la Asamblea Legislativa, empresario y excandidato presidencial, es señalado por Ramos como uno de los principales operadores políticos detrás del supuesto sabotaje.
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Roberto Thompson, exalcalde de Alajuela y también exdiputado, es acusado de formar parte del círculo de influencia que estaría promoviendo ataques coordinados para frenar el avance político de Ramos.
Estas declaraciones surgen en medio de tensiones dentro del PLN, un partido que busca reestructurarse de cara a las elecciones de 2026, pero que aún arrastra conflictos internos no resueltos.
El detonante: la ruptura con el PLN y la precandidatura de Ramos
La confrontación habría escalado tras la oficialización de la aspiración de Álvaro Ramos por disputar la candidatura presidencial en el proceso interno de Liberación Nacional.
Su discurso reformista, que se aleja del ala tradicional del partido, ha generado resistencias visibles dentro del aparato político del PLN, particularmente entre figuras que han controlado las estructuras partidarias en las últimas décadas.
Ramos ha dicho que “algunos sectores de la vieja guardia del PLN ven con amenaza cualquier intento de renovación”, y que su propuesta de “un cambio generacional y ético” es lo que ha provocado las represalias.
Reacciones políticas y fracturas internas en el PLN
Las declaraciones de Ramos no han pasado desapercibidas. Figuras como Carlos Ricardo Benavides y Laura Chinchilla han llamado a la prudencia, mientras que otros sectores del PLN exigen una investigación interna sobre la veracidad de las acusaciones.
La situación ha puesto de manifiesto una profunda división ideológica entre la dirigencia histórica y los nuevos liderazgos emergentes.
El impacto es doble: no solo compromete la unidad interna de Liberación Nacional, sino que también evidencia las luchas de poder que podrían debilitar la imagen del partido en el escenario preelectoral.
¿Sabotaje político o estrategia electoral?
Analistas políticos no descartan que esta confrontación forme parte de una estrategia preelectoral más amplia.
Para algunos, Ramos estaría capitalizando el descontento ciudadano hacia las élites tradicionales para posicionarse como una alternativa ética y fresca. Para otros, se trata de una maniobra arriesgada que podría aislarlo dentro del mismo partido y truncar su candidatura antes de consolidarse.
Lo cierto es que esta disputa plantea interrogantes de fondo sobre:
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La transparencia de los procesos internos dentro de los partidos tradicionales.
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El poder de los grupos políticos establecidos para controlar candidaturas.
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La viabilidad de liderazgos disruptivos dentro de estructuras conservadoras.
El rol del PLN ante la denuncia: entre el silencio y la evasión
La reacción institucional del PLN ha sido cautelosa. La cúpula partidaria no ha emitido un pronunciamiento oficial categórico, lo que ha generado críticas entre las bases y observadores externos.
La falta de claridad ha sido interpretada como una forma de protección hacia los aludidos, lo que aumenta la percepción de impunidad dentro del partido.
¿Qué sigue para Álvaro Ramos?
Ramos ha reiterado que no dará un paso atrás. Asegura que su campaña seguirá adelante, enfocada en “rescatar la ética en la política costarricense” y “recuperar la credibilidad de los partidos”.
Su estrategia parece apostar a la movilización de sectores jóvenes, profesionales y desencantados con la vieja política.
En caso de no obtener respaldo dentro del PLN, no se descarta que Ramos busque una candidatura por una agrupación alternativa o que explore alianzas fuera de los canales tradicionales.
PLN: un partido en crisis
La confrontación entre Álvaro Ramos y figuras históricas del PLN marca un punto de inflexión dentro del partido. Más allá de los nombres implicados, la polémica revela una lucha por el control ideológico y estratégico del rumbo político del país.
El desenlace de este conflicto tendrá implicaciones clave para el proceso electoral de 2026 y para el futuro de la política costarricense.
El Partido Liberación Nacional enfrenta el reto de renovar su discurso y liderazgo sin fracturarse completamente. Y Álvaro Ramos, con su estilo frontal y propuestas disruptivas, ya se posiciona como un actor político que nadie podrá ignorar en los meses venideros.
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