TIG amenaza con demandar a la prensa y se blinda del reclamo ciudadano

La empresa Transporte Inteligente de Guanacaste (TIG) difundió este fin de semana un amplio comunicado oficial en sus redes sociales titulado «Pronunciamiento público: TIG denuncia intentos sistemáticos de desprestigiar su trayectoria y su servicio a los guanacastecos».
En el texto, la compañía concesionaria asegura ser blanco de una supuesta campaña de ataques orientada a desacreditar su labor en las rutas hacia la provincia de Guanacaste. No obstante, el análisis detallado del documento deja al descubierto una omisión absoluta: en ninguna parte del pronunciamiento la empresa aclara, rebate, justifica o menciona las pruebas documentales reveladas por la prensa sobre las irregularidades en sus tarifas y la omisión de servicios.
Un pliego de reclamos sin responder
El comunicado de la empresa en Facebook se centra en defender su trayectoria empresarial, sus inversiones en flotillas y su sujeción general a los controles del Consejo de Transporte Público (CTP) y de la Autoridad Reguladora de los Servicios Públicos (ARESEP).
Sin embargo, el pronunciamiento elude por completo los cuestionamientos concretos planteados recientemente por medios de comunicación y ciudadanos organizados:
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El falso «gacetazo» y el cobro de equipaje: La empresa guarda total silencio sobre la inexistencia de la publicación en La Gaceta del supuesto reglamento del CTP para justificar cobros por maletas, desacreditados por la propia ARESEP.
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El desvío a una sociedad paralela: El comunicado omite explicar por qué los cobros no autorizados de equipaje se facturan a través de una razón social privada ajena a la concesionaria principal (Dinámica de Transportes S.A.).
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El abandono de pasajeros en la Ruta 1507: Tampoco hay mención alguna sobre la denuncia formal interpuesta el pasado 12 de diciembre por pobladores de comunidades nicoyanas como Río Grande, Pedernal y La Mansión, quienes documentaron que las unidades ignoran las casetillas techadas y dejan a los usuarios varados a pesar de haber pagado su tiquete con anticipación.
Blindaje en redes: Sin espacio para réplica de los usuarios
Un detalle que llamó la atención de la comunidad tras la publicación del pronunciamiento fue la decisión de la empresa de desactivar y bloquear los comentarios en la publicación original de Facebook.
Esta medida impidió que los propios usuarios de la ruta, así como los vecinos de Nicoya y Guanacaste que han denunciado las deficiencias del servicio, pudieran responder, comentar o exponer sus testimonios ante el comunicado de la concesionaria.
El bloqueo de la interacción contrasta con el propio discurso de la empresa, donde afirman estar obligados a «atender las inconformidades legítimas» de sus pasajeros, cercenando la posibilidad de un canal directo de réplica con la ciudadanía afectada.
Advertencia final contra los medios de comunicación
Hacia el cierre de su boletín oficial, la empresa adopta un tono de advertencia directa hacia los espacios periodísticos y comunicadores que han dado cobertura a las denuncias de los usuarios, señalando textualmente:
«TIG no se dejará intimidar ni permitirá que años de trabajo, inversión y prestigio sean destruidos mediante campañas de descrédito. Nos reservamos el derecho de acudir a las instancias correspondientes para defender nuestro buen nombre y exigir las responsabilidades que legalmente procedan cuando existan elementos suficientes para ello.»
Ante esta advertencia de acciones legales, especialistas en derecho constitucional recuerdan que el periodismo de investigación basado en oficios de instituciones públicas, actas del CTP, criterios de la ARESEP y quejas formales de ciudadanos amparados bajo la libertad de expresión y de prensa constituye un pilar esencial de fiscalización democrática, cuyo fin es exigir cuentas a los prestatarios de servicios públicos concesionados por el Estado.
